¿Por qué España no puede ser rescatada a la griega?

¿Necesitará España un rescate total? Es la pregunta del millón. Ningún experto se atreve a descartarlo. Es más, apuestan por ello, aunque las palabras del jueves del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, que aseguró que hará lo necesario para sostener el euro, alejen un poco esta posibilidad.

¿El problema? No hay dinero para rescatar a una economía tan grande como la española, por lo que no parece factible que se produzca un rescate a la griega. Un argumento que no es nuevo pero que vuelve a ser utilizado.

De hecho, es uno de los escenarios que manejan los analistas del think tank británico Open Europe en su último informe, aunque ellos apuestan por una solución combinada que evite el estigma del rescate total y permita a España seguir en el mercado. Estos son los cinco escenarios que barajan los analistas como solución a la crisis de deuda española:

Rescate total: En su último informe, los expertos de Open Europe cifran entre 450.000 y 650.000 millones de euros el coste de sacar a España de los mercados durante tres años si el país fuera intervenido. Es más, sostienen que entre el momento actual y 2015, las necesidades de financiación de la economía española se situarían en 542.000 millones de euros, que se añadirían a la inyección de capital de 100.000 millones que necesita la banca.

Por ello, los analistas de este think tank británico “consideran económicamente imposible” [el rescate total] dada la capacidad para prestar de la que gozan el Fondo de Estabilidad Financiera y el Mecanismo Europeo de Estabilidad, que en 2012 será de 345.000 millones de euros y no será hasta mediados de 2014 cuando esta cantidad se amplíe hasta los 500.000 millones.

Al margen de estas restricciones por parte de los prestamistas, también consideran el rescate total una opción “políticamente muy complicada” por la oposición de los países del Norte de Europa y la resistencia que opondrá España a que esto ocurra para evitar las duras condiciones que acarrearía.

Una mayor intervención del BCE: los analistas de Open Europe consideran probable que el banco emisor se resista a intervenir directamente o a comprar bonos, pero podría incrementar el volumen de sus préstamos a través de otra Operación de Refinanciación a Largo Plazo. Ésta es, a su juicio, la “operación más plausible”. No obstante, advierten de la condicionalidad de esta acción del BCE, ya que se exigirían garantías de que se van a poner en marcha más reformas y una hoja de ruta clara para la unión bancaria y la integración fiscal. Además, consideran que, para ser efectiva, la operación de refinanciación tendría que alcanzar los 500.000 millones y tendría como contrapartida que se reforzaría el vínculo entre la deuda bancaria y la soberana.

Ajuste del plan de ayuda a la banca: El Gobierno español podría usar parte del dinero que no se use para ayudar a la banca española, que podría rondar los 38.000 millones, según las estimaciones oficiales, para comprar deuda. No obstante, advierten de que esa cantidad “no tendría mucho impacto”.

Un préstamo puente a corto plazo: Otra de las opciones que se barajan es que España pida un préstamo para cubrir sus necesidades de financiación hasta el final del año. Open Europe estima que podría alcanzar los 78.000 millones, al margen del plan de rescate a la banca.

Una solución combinada: Ésta es la opción por la que se decanta el think tank. Consistiría en un préstamo preventivo de 155.000 millones, financiar a España durante 12 meses con un estricto programa de reformas y de consolidación fiscal que anime al BCE a embarcarse en una operación de refinanciación a largo plazo. No obstante, ésta sería una solución a corto plazo. Expansion


Logo FinancialRed