El intento del Gobierno catalán de celebrar un referéndum por la independencia concluirá probablemente sin éxito, según piensa UBS.

La entidad suiza señala que el Ejecutivo español está dispuesto a utilizar todo instrumento legal para detener esta convocatoria. No obstante, ha elaborado un informe en el que califica de “desastrosas” las consecuencias de una separación.

El documento, firmado por el economista de UBS Matteo Cominetta, analiza los efectos de la independencia para la economía catalana.

Cataluña dejaría de ser parte de la Unión Europea y de la Eurozona, sus principales mercados de exportación. En consecuencia, se vería obligada a introducir una nueva moneda, “en un entorno económico ya de por sí con problemas”.

“La quiebra, la salida de los bancos y una fuerte caída de la riqueza y de los ingresos serían muy probables”, ante la huída de capitales. Pero además, advierte, “dejaría de contar con el apoyo y la protección del Banco Central Europeo y el fondo de rescate permanente de la UE”.

En cualquier caso, Cominetta lanza un mensaje de tranquilidad e insiste en que el gobierno central tiene el poder de parar cualquier referéndum “si un gobierno regional no cumple con la Constitución”. Por eso piensa que no es factible que Cataluña pueda separarse de España.

En su lugar, UBS ve como escenario más probable que Rajoy y el presidente de la Generalitat, Artur Mas, terminen por renegociar las transferencias fiscales.

“Mas está jugando la carta independentista con el gobierno central para obtener una renegociación largamente buscada del mecanismo de transferencias fiscales intrarregionales, y no compitiendo por la plena independencia”, concluye Cominetta. La carta de la bolsa