En lo que respecta a la situación actual de los mercados y la crisis que se vive en la Unión Europea,  Joseph Stiglitz  opina que el rescate a la banca española anunciado el 8 de junio 2012 no funcionará, ya que el sistema opera de una manera en el que el gobierno español salva a sus bancos y estos harán lo propio en el futuro con la administración pública local, comprando sus bonos.

Su argumento básico es que la literatura económica neoclásica tradicional asume que los mercados son siempre eficientes excepto cuando hay algún “ruido” o fallos específicas de funcionamiento. Stiglitz asegura que son eficientes sólo bajo circunstancias excepcionales.

Las “externalidades” aparecen cuando las acciones de un individuo tienen impactos en terceras personas por las cuales no son pagadas o compensadas de alguna manera y, debido a eso, no funcionarán bien.

No existe la denominada “mano invisible”, los mercados no son eficientes, la información no es perfecta en todas las economías. Incluso en un mercado competitivo y de gran tamaño o en la economía más avanzada del mundo, siempre se necesitará de algún tipo de intervención del gobierno para el beneficio conjunto.

La dicotomía acerca de si la política está por encima de la economía está más abierta que nunca en el mundo a la luz de los resultados, por lo que Stiglitz recomienda encontrar el balance correcto entre el mercado y el gobierno ya que ambos son necesarios y existe complementación entre uno y otro.

Otro tema de investigación han sido los llamados salarios de eficiencia y ha colaborado en la creación de lo que se conoce como el “modelo Shapiro-Stiglitz” que explica la existencia del desempleo y por qué los salarios no son arrastrados siempre a la baja por los desocupados que buscan trabajo en la ausencia de salarios mínimos. Eso provocaría que todo aquel que quisiera uno pudiera encontrarlo, contrariamente a lo que pregona el paradigma neoclásico.

Stiglitz es considerado un economista de corte keynesiano, especialmente interesado en el impacto de la globalización económica en el bienestar social. De ahí que haya sido el más citado en el mundo durante 2008.