bSegún las últimas encuestas de posicionamiento de activos y de rentabilidad esperada, los gestores profesionales a nivel global, prevén que para los próximos ejercicios, la renta variable europea podría ser la mejor opción de inversión dentro de los mercados desarrollados.

Se espera una revalorización anual del 9% frente a penas el 5% de la bolsa de EE.UU., o del 7% de la bolsa japonesa y de las emergentes.

Estoy de acuerdo con esta percepción por una cuestión de ciclo y valoración. Los mercados europeos tienen ajustado el ciclo económico y el valorativo. Por un lado se encuentran en el fin de un largo proceso recesivo, con unas valoraciones de mercado ajustadas a ese escenario. Ante la previsible recuperación económica, los ratios tenderán a incrementarse vía subida de los precios de las acciones.

Algunos gestores internacionales están poco a poco reduciendo sus posiciones en Wall Street, e incrementándolo en Europa. Bancos de inversión y analistas financieros, recomiendan a sus clientes también este movimiento.

El analista Jeff Reeves señala en el WSJ que es momento de comprar el mercado europeo por los siguientes motivos:

Esperanzas en el sector manufacturero: Markit Economics acaba de publicar los datos del sector manufacturero para la zona euro, dando la bienvenida al retorno del crecimiento en este sector. Europa vuelve a situar este indicador en la zona expansiva, por encima de los 50 puntos, alcanzando un máximo de dos años. Incluso los estados más golpeados por la crisis están viendo claras mejoras. Grecia por ejemplo alcanzó un PMI de 47, que aunque sigue en zona de contracción, se ha situado en máximo de 47 meses.

Mejora en el desempleo: Aunque un dato no garantiza una tendencia, los datos del mercado laboral en junio en Europa marcaron la primera caída del desempleo de la zona euro en más de dos años. En comparación con mayo, el desempleo cayó en 24.000 europeos.

Es evidente que las cifras no son muy significativas, pero son alentadoras después de dos años de creciente desempleo.

El PIB se están estabilizando: La UE se encuentra todavía en recesión, pero de acuerdo con los últimos datos de Eurostat, el PIB se redujo en un 0,2% en la zona euro, y un 0,1% en la UE. Aunque no es para echar las campanas al vuelo, son cifras mucho mejores que el descenso del 1,1% de la zona euro de hace un año, o del 0,6% del cuarto trimestre de 2012.

Los detalles del dato muestran como el crecimiento está liderado por países periféricos como Lituania, y que los países más grandes, al menos, ya no son un lastre. España, por ejemplo, vio reducido su PIB en tan sólo un 0,1%, debido principalmente al fortalecimiento de las exportaciones. Mientras que Francia espera un crecimiento del PIB, saliendo de la recesión.

El gasto se está reforzando: Aunque los consumidores europeos no están gastando de forma vertiginosa por el momento, su confianza está mejorando notablemente. Hace unas semanas, la CE dijo que la confianza del consumidor había alcanzado su nivel más alto desde agosto de 2011, después de ocho meses consecutivos de mejoras en el índice de referencia.

Fabricantes de automóviles como Daimler y Renault, han afirmado que sus ingresos están mejorando ya que las ventas en el viejo continente finalmente están comenzando a recuperarse.

Los responsables políticos a favor del escenario: El Banco Central Europeo subió tontamente tasas en 2011, penalizando la economía del continente, pero no van a cometer el mismo error dos veces. El presidente del BCE, Mario Draghi, dijo que las tasas se mantendrían iguales o incluso por debajo de los niveles actuales “durante un período prolongado de tiempo.”

Y después de la metedura de pata de la hoja de cálculo de Reinhart-Rogoff y de la elección de François Hollande en Francia como una plataforma anti-austeridad, parece que la intelectualidad en Europa no está tan ansiosa por adherirse a los planes de profundizar en la austeridad, lo que en última instancia podría ser bueno para el consumo interno.

Aunque es evidente que aún existen riesgos en Europa, los puntos que ha señalado Reeves muestran que la mejoría es indudable. Si a eso le sumamos que por ratios de valoración hay mercados como el portugués, el griego, el italiano y el propio español, que presentan una fuerte infravaloración, es altamente probable que en lo que queda de 2013 y 2014, sean estos mercados periféricos el objetivo inversor de gran parte de los fondos internacionales de renta variable. Carlos Montero.–  Lacartadelabolsa