-Aunque los precios no son los de hace cuatro años y medio,  las valoraciones que ofrece la renta variable europea están despertando el interés del inversor.

Las gestoras internacionales lo saben y, ante las favorables expectativas que existen para la renta variable europea, ponen en el escaparate sus mejores productos.

Pero, ¿qué es lo que estaría haciendo renacer el interés por las acciones europeas? En primer lugar, tal vez lo más adecuado sea dejarse guiar por las cifras. Y éstas, por el momento, son contundentes. Según Gilles Guibout, gestor del AXA WF Framlington Eurozone, desde 1977 nunca los inversores estadounidenses habían inyectado tanto dinero como ahora a los parqués europeos. El experto aporta como dato la inversión de 65.000 millones de dólares que durante el primer semestre del año los fondos de pensiones y otras grandes instituciones de inversión estadounidenses destinaron a bolsa europea, lo que demostraría que el interés del inversor extranjero por Europa es real. A esto habría que añadir la clara resistencia que estaría mostrando su mercado en las últimas semanas, a pesar de la incertidumbre generada en torno al resultado de las elecciones alemanas y la inestabilidad política en Italia.

Lo que parece claro es que, en los últimos doce meses, Europa está presente en los radares de los inversores por la mejora progresiva de las acciones europeas que “no sólo son atractivas en términos de valoración, sino que también ofrecen empresas y bancos líderes globales en sus mercados, con excelentes modelos de negocio”, afirma Fabio Di Giansante, gestor del Pioneer Funds-Euroland Equity. Pero, ¿qué estaría haciendo mejorar la hasta ahora negativa percepción que existía sobre Europa?

La respuesta parece estar en las cifras macroeconómicas. Los datos publicados recientemente han hecho pensar a muchos inversores que la recuperación económica en la eurozona podría estar a la vista. Tres serían los indicadores que, según Fidelity Worldwide Investment, apuntarían en este sentido: unos datos de PMI que se sitúa en máximos de dos años, un acusado descenso de las rentabilidades de la deuda periférica y unos beneficios empresariales que siguen creciendo con fuerza.

Para Matt Siddle, gestor de renta variable europea, “la mejoría de los datos económicos y los indicadores adelantados de la eurozona ha sido clara durante los últimos seis meses. Esto ha coincidido con la debilidad de los mercados emergentes y la subida de los tipos de los bonos como resultado de la retirada de estímulos en Estados Unidos. Aunque sería prematuro afirmar que la crisis de la eurozona se ha resuelto completamente, estos acontecimientos deberían acentuar el interés en la renta variable europea”, explica. Los fondos de renta variable europea que más está empujando Fidelity son el FF Euro Blue Chip Fund y el FF Dynamic Growth Fund.

Britta Weidenbach, directora de valores europeos de alta capitalización de Deutsche Asset & Wealth Management, no tiene ninguna duda de que la eurozona está en vías de recuperación. Existen, a su juicio, datos que así lo avalan: la producción económica está mejorando mientras aumenta la confianza de los consumidores y, sobre todo, los índices de gestores de compras. “Esto indica que pronto ocurrirá lo mismo con los beneficios de las empresas. Las posiciones de tesorería de las empresas de la eurozona son más elevadas que nunca. Sin embargo, los beneficios se mantienen en torno a un 40% por debajo de los máximos anteriores. La renta variable puede verse beneficiada, entre otras cosas, porque la mejora de los factores macroeconómicos coincide con una política monetaria laxa por parte del BCE”, afirma la gestora del DWS Invest Top Euroland.

Incógnita política despejada

Por lo pronto, parece que la incertidumbre sobre quién marcará el rumbo de la política europea está despejado. En J.P.Morgan AM consideran que los resultados de las elecciones alemanas son una indicación clara de la confianza que tienen los alemanes en Angela Merkel para gestionar la crisis del euro. “Su reelección da un impulso a los proyectos de integración europea, como el de la creación de una unión bancaria, e incrementa también la posibilidad de rescates adicionales y la quita de la deuda. Esto, junto la política monetaria flexible del BCE, debería respaldar una fuerte recuperación económica europea y hace pensar que los inversores podrían beneficiarse de la sobreponderación en valores con respecto a la renta fija de alta calidad y que empiecen a volver lentamente a algunas áreas de los mercados de deuda periféricos”, explican los responsables de una firma cuyo buque insignia en renta variable europea es el JPM Europe Equity Plus.

En la misma línea se pronuncia Thorsten Winkelmann, gestor de Allianz Global Investors a cuyo cargo está el Allianz Europe Equity Growth, quien considera que “el hecho de que Merkel saliese reforzada de las urnas debería servir de apoyo a los mercados a largo plazo”. Esto no quiere decir, sin embargo, que los riesgos políticos haya desaparecido. El más evidente es la inestabilidad política en Italia, un riesgo que, según el experto, no debería ser ignorado. No obstante, también están otros riesgos. Entre ellos, el hecho de que las expectativas de beneficios hayan aumentado considerablemente, sobre todo en algunos sectores expuestos al ciclo. “Ahora es importante que las empresas alcancen dichas expectativas ya que, de lo contrario, el optimismo del mercado podría durar muy poco”.

Rory Bateman, responsable de renta variable europea de Schroders, considera por el contrario que las expectativas de crecimiento de los beneficios en Europa se mantienen contenidas. “Los principales indicadores europeos han repuntado últimamente, mientras que las valoraciones continúan siendo atractivas. Por ese motivo, veríamos un periodo de debilidad en los mercados europeos como una oportunidad para involucrarnos en lo que bajo nuestra percepción es una historia de recuperación de la economía europea”, revela. La gran apuesta de la casa es el Schroder ISF Euro Equity, fondo gestionado por Martin Skanberg.

Centrarse en los fundamentales

Según John Surplice, gestor del Invesco Pan European Equities, desde mediados de 2012 el mercado ha empezado a volver a centrarse en los fundamentales en lugar del riesgo soberano. “Esto permite volver a evaluar sectores y países que prácticamente habían sido ignorados. Hemos encontrado y seguiremos identificando buenas oportunidades en los sectores y países más desfavorecidos donde, por rentabilidad-riesgo, existen compañías muy atractivas”. Pone como ejemplo el caso del mercado español. “La historia nos demuestra que unas valoraciones bajas son la mejor garantía de rentabilidades futuras a largo plazo”, explica el gestor de Invesco.

Mike Clements, gestor del Franklin European Growth Fund, es un declarado inversor por fundamentales. No le importa el país en el que cotice la acción, sino el balance de la compañía. “No hacemos distinciones entre España y Alemania por la situación macroeconómica que vive cada país. Buscamos compañías que coticen a precios bajos y con fuerte potencial de crecimiento, siempre desde una perspectiva de inversión de largo plazo”. Clements gestiona un fondo muy concentrado, formado habitualmente por 30 empresas de gran capitalización en el que, según explica, solo caben las mejores ideas de inversión. “Para encontrarlas, lo importante es comprender por qué es exitosa la compañía”.

Andreas Zollinger, cogestor del BGF European Equity Income Fund, revela que durante mucho tiempo en BlackRock han pensado que no hay necesidad de tener miedo de Europa. “En nuestra opinión, es poco probable que se produzca una ruptura de la eurozona y creemos que es un buen momento para que los inversores miren más allá del ruido de los titulares para poder ver lo que está sucediendo en las empresas europeas. En cuanto a las valoraciones y a los dividendos que ofrecen, actualmente las acciones europeas parecen relativamente atractivas en comparación con la mayoría de las clases de activos, como la renta variable asiática o estadounidense, o los mercados tradicionales de bonos”, indica el experto.

¿Trampa de valor?

Una de las preguntas más frecuentes que se hacen los inversores es si en realidad hay valor en Europa o es Europa una trampa de valor. Tres son las áreas que en UBS Global AM identifican como de potencial crecimiento. La primera, que los negocios con mayor valor añadido, los situadas en el primer cuartil, han conseguido mejorar sus resultados durante la crisis. “Creemos que es una tendencia de largo plazo, dada la importancia de centrarse en la calidad. Este tipo de compañías, líderes mundiales de sus sectores, están cotizando con descuento con respecto a su media histórica”.

La segunda manera de aprovechar la recuperación es posicionarse en empresas con exposición a la demanda doméstica; eso sí, evitando las más apalancadas y con modelos estructurales débiles, pues ahí es donde encuentran la trampa de valor. La tercera tendencia se refiere al sistema financiero, uno de los sectores más castigados de la crisis. Una vez aplicados los criterios de Basilea III, recapitalizados y con sus balances saneados –aunque los expertos esperan mayores ajustes-, en UBS Global AM afirman que han empezado a ver “algunos bancos que están volviendo a pagar dividendos” y destacan que “el momento de ganancias para el sector es positivo”. El fondo estrella de la gestora es el UBS (Lux) Equity SICAV- European Opportunity Unconstrained, gestionado por Max Anderl.

Diferentes estrategias

Si bien la mayoría de las entidades apuestan por fondos que invierten en empresas de gran y mediana capitalización, algunas entidades como Amundi sitúan como primera opción fondos como el Amundi Funds Equity Euroland Small Cap, al entender que las compañías europeas de pequeña capitalización pueden tener una gran exposición al crecimiento global, beneficiarse de la reactivación del ciclo de fusiones y adquisiciones y contar con un mayor crecimiento de beneficios que las empresas de gran capitalización. Otro ejemplo de fondo que invierte en ‘small caps’ europeas sería el M&G European Smaller Companies de M&G Investments.

La mayoría ofrece a sus clientes fondos que siguen distintos estilos de inversión como los que se enfocan en ‘growth’, los que lo hacen siguiendo una estrategia ‘value’ (como por ejemplo los gestores del Nordea 1-European Value Fund) o los siguen una estrategia mixta entre ambos (como el Goldman Sachs Europe Portfolio). También los hay que invierten en determinados segmentos del mercado (empresas de gran capitalización, mediana o pequeña), fondos que siguen estrategias cuantitativas, como el Seeyond Europe Min Variance, gestionado por Emmanuel Bourdeix, de Seeyond, el área dedicada a la volatilidad de Natixis AM, boutique perteneciente a Natixis Global AM, o incluso productos habilitados para adoptar posiciones largas y cortas dentro de la cartera.

El dinero también entra en la industria de gestión pasiva

Si bien los fondos de gestión activa que invierten en renta variable europea están registrando captaciones este año, esta tendencia también alcanza a los ETF. Según los datos de la última edición del ETP Landscape Report de BlackRock, el volumen de inversión en ETP de renta variable de mercados desarrollados alcanzó en septiembre los 23.400 millones de dólares, registrando Europa su quinto mes consecutivo de entradas netas. En esta línea, Simon Klein, responsable de ETP para EMEA y Asia de Deutsche Asset & Wealth Management, revelaba en una reciente entrevista a Funds People que “el dinero sale de Asia y entra en fondos cotizados que replican los índices más populares de Europa, como es el caso del EuroStoxx 50 o el Dax”.

Además de la gestora alemana, Lyxor, iShares y Amundi tienen registrada en España una amplia oferta de productos que permiten replicar el comportamiento de diferentes índices bursátiles europeos. Así, todos aquellos inversores que no tengan interés por buscar el alfa en el mercado europeo tienen a su disposición fondos cotizados que replican, por ejemplo, el comportamineto del EuroStoxx 50, como el Lyxor ETF EuroStoxx 50, el iShares EuroStoxx 50, el db x-trackers Euro Stoxx 50 o el Amundi ETF Euro Stoxx 50. De este modo, corresponde al inversor determinar qué clase de producto se adapta mejor a sus expectativas. Fundspeople